Búsquedas

Hay búsquedas que no deberían hacerse nunca. Es como el que revisa el celular, la cuenta de Facebook o el e-mail de alguien y termina enterándose de cosas que hubiese preferido ignorar.

Hay búsquedas que nos ubican en el lugar de masoquistas incurables, porque mientras menos deberíamos involucrarnos en ellas, más lo hacemos. Casi con un gusto macabro por lo que se sabe que se está a punto de descubrir. 

Porque más de una vez buscamos sabiendo lo que vamos a encontrar. Más de una vez buscamos no para sorprendernos de algo, sino para corroborarlo. Más de una vez buscamos deseando no encontrarnos con eso y nos decepcionamos al hacerlo. 

No defiendo esa idea de vivir en la ignorancia para ser feliz, aunque de vez en cuando…

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No quiero

Está sucediéndome otra vez y no quiero. ¿Qué hago: trato de hacerme la superada y seguir sin mirar atrás o me estanco en este preciso instante para quedar inmortalizada como una persona feliz?

Creo que no merezco estas alas. Tengo las mejores del mundo, las más veloces, las que llegan más lejos, las más resistentes, y no se aprovecharlas. Quizá no merezco estas alas…

Quizá está en mi esencia ser melancólica. No estoy tan equivocada cuando dudo de los momentos felices: se me antojan como una broma pesada de alguien que no puede verme feliz. Quizá deba acostumbrarme a ser así, aunque duela. Y quizá sea mejor hacerlo sola. Nadie tiene la culpa de que yo sienta todo esto.

Quizá sea mejor huir de este sentimiento. Quizá sea mejor detenerme a tiempo. No quiero volver a sentir, en caer en la trampa de una felicidad evanescente.

Quiero dejar de sentir. Quiero dejar de sentir. Quiero dejar de sentir.

Aunque me veas fuerte, sigo siendo una pluma en un huracán…

Head Over Heels

Tengo tantas cosas en la cabeza… pensamientos en forma de palabras mudas, imágenes abstractas, sentimientos encontrados, recuerdos impregnados de nostalgia, ideas inconclusas, preocupaciones innecesarias, sueños rotos, ilusiones prematuras…

Y esa sensación de que alguien me está faltando en estos momentos. Dos personas con las que quisiera pasar esta noche hablando de tantísimas cosas. Una es ella, la otra es él. 
Sé que los tengo a ambos al alcance de un mensaje de texto, al alcance de un mail, pero en estos momentos se me da mejor extrañarlos. Es confuso, sí, pero así estoy bien, pensando en lo que podría estar sucediendo en estos momentos de estar con ustedes acá.

Habría risas, silencios (y no precisamente de los incómodos), tazas de té y de café a montones. Habría algunos ¨Te entiendo¨ y otros ¨Estás equivocándote¨, pero no me molestarían porque vendrían de ustedes, mis dos ausentes en esta noche en la que tengo tantas ganas de conversar. Todo esto con nuestra música favorita en volumen relativamente bajo porque en casa están todos durmiendo, quizá con la tv encendida en algún canal, como ruido de fondo (porque sé que la ignoraríamos, al menos que alguna película capte nuestra atención)… sí, ya me armé la película, ya me los imaginé acá conmigo.

Mis dos cables a Tierra. Mis dos pares de oídos que me escuchan con seriedad y me responden o con una sonrisa que me logran contagiar o con un silencio cargado de comprensión. 

Mi guardiana de momentos de locura y tristezas. Mi guardián de mis risas y silencios. Mis dos mentes abiertas a todas mis ideas, mis dos locos lindos, mis dos confidentes, mis dos alter-egos, mis dos yo en mundos paralelos. 

Quiero verlos. Quiero abrazarlos. Quiero hablarles. 

Los extraño. Los quiero. 

 

De la A a la Z: ¨I¨ de Inseguridades.

He aquí la esencia de mi persona. Saber qué hacer y no hacerlo. Tener las cosas en frente y no tomarlas, temiendo que sean malas, aún sabiendo que son buenas. Mirarte a los ojos y echarme hacia atrás. Hablarte y perder toda capacidad de disimular. Encararte con decisión y huir tan pronto como me decís ¨Hola¨. Marcar tu número y cortar antes que atiendas. Escribir un  e-mail y guardarlo en Borradores. Escribir un mensaje de texto y borrarlo. Buscarte o evitarte. Pensarte y olvidarte. Dibujarte y borrarte. Gritarte y callarme. Cantarte y silenciarte. Quererte y… quererte.

Algún día sabrás…

Te ExTrAñO…

Tengo ganas de volver a compartir paseos sin rumbo, charlas simbióticas, risas absurdas, lágrimas idiotas. Tengo ganas de volver a juntarnos para hacer nada, para compartir nuestras vidas en capítulos semanales. Tengo ganas de volverte a ver, de que me transmitas esa actitud que a veces me hace tanta falta. Tengo ganas de compartir algún almuerzo, alguna merienda, alguna cena. Ver alguna película, escuchar música, recorrer las calles de quién-sabe-dónde sin prisa alguna. Reírnos de la gente, criticar a alguien, recordar momentos, tomar un café.

Estas semanas han sido un poco aburridas. Me falta esa espontaneidad tan compartida como momentánea, esa verborragia atropellada, esos momentos de odiar a todo el mundo… 

Imagen

No es lo mismo un mensajede texto que un e-mail.

No es lo mismo un e-mail que una llamada telefónica.

No es lo mismo una llamada telefónica que una charla en un café.

No es lo mismo tener algo de todo eso, que tener nada…

Te extraño…