¨About two black sheep¨

Aún imagino lo que hubiese sucedido si me hubiese dejado llevar por lo que sentía. Lo pienso y me invento miles de desenlaces posibles… uno más hermoso que el otro. Pero ya es demasiado tarde (en realidad no, pero prefiero dejar las cosas así); una vez más, dejé pasar las oportunidades. De todas maneras, nadie lo hubiese entendido. Hablar es fácil, ¿viste…? con esto de los prejuicios y toda esa mierda como que uno (al menos yo en este caso) se siente limitado.

Ahora me iré a dormir  y los recuerdos modificados, las imágenes retocadas, volverán a cobrar vida en mi cabeza, como si se tratase de una proyección muda en blanco y negro (porque en este mundo que se las da de ¨puramente blanco¨, vos y yo somos las ovejas negras). Y así será por mucho tiempo.

No se de quién es la culpa. Quizá de nadie. Sólo se que enmudecí cuando pude haber hablado, que me paralicé cuando debí haber actuado. Se que nada te hubiese molestado. Y quizá a vos te pasó lo mismo… quizá tampoco tuviste el valor de ver quién soy sos.

¿Tiempo, decís? Quizá. Yo no lo creo de esa manera. Porque el tiempo está corriendo y todo sigue igual. No puedo vivir de ilusiones. Me cansa ver cómo mis sueños se van disipando en la nada como si se tratase del humo de uno de tus pocos cigarrillos matutinos en un día de niebla. Todo tan confuso. Todo siempre tan ambiguo. Cada tanto los grises me cansan, ¿sabés?

Pero por otro lado, no puedo evitar pensar todo esto como una mera creación mía, en la que somos lo que yo quiero, y no lo que quizá somos en realidad. No se. Puedo estar en contra de las falsas ilusiones, pero a veces son las que me impulsan a hacer cosas. Cosas como escribir esto, dejando salir todo lo que siento en estos momentos.

Podría poner esas canciones que tanto nos gustan a todo volumen y ponerme a cantar, imaginándote ahí, tu voz junto con la mía, en un dueto desafinado pero armonioso (?). Pero es de noche, todos duermen, y no quiero despertar a nadie… sí, una vez más, fijándome en los demás. La historia de mi vida.

Entonces sigo descargándome de esta manera, apuñalando al teclado de la computadora con toda la rabia y la impotencia posibles. Sigo pensándote, y con cada palabra que tipeo el sentimiento, lejos de desaparecer, crece más y más.

¿Querés que nos riamos de la gente normal? ¿Querés ir donde nadie va jamás? Yo se que te gusta ser diferente. Se que nos gusta ser ovejas negras y estar un poco en contra de todo (no como un acto de rebeldía caprichosamente adolescente, sino como una esencia que no sabe qué carajo hacer entre la multitud que tanto aborrecemos…)

Qué querés que te diga… te extraño demasiado (más aún cuando te busco entre la gente y no estás ahí)

Anuncios

COMENTARIOS

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s