Nothing else matters.

Nothing else matters

since you’ve been gone

stars burn

the sun hides

clouds fly fast up in the sky (above our heads, under our minds)

and they remind me of you

all the time

every day of my life.

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a m o r .

Palabra breve pero de intensidad inversamente proporcional. Algo que todos creemos conocer tan bien pero cuando nos piden explicarlo titubeamos y en lugar de dar un enunciado breve y concreto nos deshacemos en ejemplos que muchas veces terminamos contradiciendo.

(amor es el segundo nombre que le damos a muchas personas)

Igual.

El tiempo ha pasado y todo sigue igual. El silencio propuesto no hace mas que un ruido violento en mi interior, como el corazón agitado de un pájaro asustado. El dolor transformado en obsesión se ha quitado la mascara para mostrar lo que siempre fue y nunca dejo de ser: un error.

Y puedo decir que el tiempo no todo lo cura y que las heridas también “sanan” al revés: se vuelven cada vez mas profundas y dolorosas. El nudo en la garganta que nunca se pudo tragar se transforma en vomito verborragico acallado por la conciencia y derramado en palabras escritas, quizás ocultas para siempre, como tu presencia, a la vez turbia e iridiscente.

Cuerpo.

Siento el cuerpo enfermo. Siento una debilidad interna que por las noches se hace mas intensa. Me dan miedo cada respiro, cada latido, cada paso, cada movimiento. Me aproximo a la vida mas cercana que tengo y me quedo bien cerca como si de esta manera compartiésemos la existencia a nivel energético. Mi gata no se aparta de mi lado, y siento que su proximidad va mas allá del simple echo de extrañarme durante el día, cuando la dejo sola. Y casi como si me transmitiese su enegia, ella descansa de mas, cansada.

Encanto.

Recuerdo y extraño mis momentos previos antes de quedarme dormida por las noches, hace ya bastantes años (alrededor de diez, qué rápido pasa el tiempo…)

Eran momentos de ensoñación ilimitada, en los que nada estaba mal y el concepto de “represión” jamás existió entre mis delirios. Eran minutos perfectos, locos, donde el amor era lo que yo suponía y mi vida era la de alguien más.

Y justamente ayer deseé volver a tener esa capacidad liberada de fingir en mis pensamientos, de tener una vida paralela, quizás prohibida, justo antes de perderme en el oscuro inconsciente dormido.

Mi vida de encanto

nunca dejó de fluir más allá de mi realidad.