Archivos Mensuales: diciembre 2015

Balance 2015

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Otro año que se va. Uno mas, o uno menos.

Dice mi padre que los científicos deberían estudiar que esta sucediendo con el paso del tiempo, que parece que acorta cada vez mas los días, los meses y los años. Adhiero y me asusto un poco.

Si tengo que ponerle un puntaje a este 2015 del 1 al 10, le doy un 7, raspando, como cuando una aprobaba alguna materia en el colegio por pura gracia del profesor.

Si tengo que nombrarlo con una palabra, lo llamaría AMOR. Y hago aquí una salvedad para aclarar que hablo de toda clase de amor y no solo del de pareja, como podría pensar cualquiera en primera instancia (aunque a eso me referiré mas adelante).

Ha sido un año de cambios, en los que he tenido que luchar con el apego mas que nunca: el cambio de casa y la transformación de otro espacio en un hogar, extrañar mucho por las noches, empezar a dormir con una pequeña luz encendida,  la melancolía abrupta, los abrazos anhelados que no siempre llegaron, varias lagrimas y ciertas heridas (artísticas y de las otras)

Fue un año de pura sinceridad, en la que descubrí liberación y por la cual pude desprenderme bastante de la culpa por decir/hacer/sentir determinadas cosas. La misma sinceridad que me ha acercado mas a algunas personas me ha alejado mas de otras (aquellas que no saben comprenderla y menos tolerarla)

Este año me enferme mucho: fiebre, infecciones, virus, jaquecas, otitis, se me rompió un par de anteojos, me sometí a una endodoncia (y como no hay mal que por bien no venga puedo decir que he superado aunque sea en un nivel a mi fobia por las jeringas), y creo que no me olvido de nada…

Fue un año de decir adiós pero no se si pude crecer.

Fue un año también de decir hola: a lo nuevo, al cambio (?), al amor. Sobre todo al amor. A aquello que a mis veintitantos creí que no me volvería a suceder. A un amor mas maduro, conquistado (si, por mi, porque cuando me fascino me empecino), hermoso. Si, se que me estas leyendo y te digo entonces que te amo. Si, es un espacio virtual publico, literalmente se lo estaría diciendo a todo el mundo (porque tengo lectores en varias partes del globo). Sabes hacerme feliz y cuando no me estas molestando 😛 me das paz.  Definitivamente fuiste lo mejor de este año que se va rápidamente.

En este momento me puse muy melancólica así que creo que voy a darle un giro a este resumen (no se si ya puede considerarse de esta manera). Voy a contarles que el día de manana cuando brinde con parte de mi familia voy a seguir alguna que otra tradición porque si, voy a tragarme un nudo de lagrimas pensando cosas lindas y cosas que extraño, voy a cerrar los ojos con fuerza pidiendo para el 2016  solo una cosa: Amor. Para mi y para las personas que quiero. Porque el amor todo lo conquista, porque una amistad es lo único que puede mantenerse toda la vida, porque  las personas hoy están  y manana no sabemos, porque encontrar un compañero para transitar la vida es algo hermoso y porque la felicidad es doble cuando es compartida.

A quien este leyendo esto, le digo gracias por haber llegado hasta esta ultima linea, y le deseo un hermoso 2016. Hagan lo que les de la gana, que mientras no lastime o moleste a nadie, es lo correcto. Piensen menos cuando el corazón es el que les esta gritando y creen mas momentos inolvidables, que de eso es de lo que estamos hechos.

Salud!

 

 

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El mundo esta loco, la gente esta enferma, la naturaleza dice presente en un arrebato de violencia anunciada, todo duele, nada alcanza, a veces sonrío y de inmediato me canso.

Somos minúsculos, somo anónimos, por mas que creamos todo lo contrario. Somos uno entre millones, somos sanos. Somos sincronicidad aprovechada, un arrebato impulsivo y deseado.

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Un dia de estos, puede que muy lejano

puede que muy pronto

Se nos sea propuesto aquello que tanto aborrecemos

Puede que nos encontremos lejos, pero seguramente mas cerca que nunca

O puede que la cercanía de nuestras vidas no nos deje distinguir el entorno.

Entonces voy a recordar aquellas palabras, aquellas ideas de cuando seguramente  creíamos con toda certeza que era nuestra verdad absoluta, y descubrir que realmente así era: que la esencia del alma no se pierde con el tiempo, y que si bien todo cambia con el paso del tiempo no es así con nuestro centro.